7 mezclas de alimentos saludables. Cuando la mezcla es la solución

El arte de cocinar supone tener la habilidad de mezclar bien los ingredientes de un plato, para que el resultado sea lo más sabroso y agradable al paladar posible, pero además es una oportunidad para optimizar sus cualidades nutricionales.
La cocina y la ciencia van de la mano, y está en nuestra mano sacarle partido a esta relación. La gastronomía mediterránea está llena de platos que son mezclas saludables: gazpachos, ensaladas, ensaladillas, cocidos de legumbres, paellas, empanadas etc. La sabiduría popular ha sido una experta en mezclar para nutrir mejor.


“Añadir canela a los postres, es muy típico de recetas tan tradicionales como arroz con leche o torrijas, supone una disminución del índice glucémico o dicho de otra manera, mejora la forma en que se metaboliza el azúcar de los alimentos.”


Hay buenas y malas mezclas de alimentos, como algunas de las que os relatamos aquí, eficaces a medio y largo plazo y que podéis incorporar a vuestra rutina.

1. Mezclar verduras de colores vivos con aceites o grasas, siempre mejor con nuestro aceite de oliva virgen extra (AOVE), claro.
Los famosos carotenoides, potentes antioxidantes contenidos en frutas y verduras, se absorben mejor mezclados con aceite y grasa. Son preparaciones saludables unas verduras al vapor, purés o cremas con aceite de oliva (grande nuestro salmorejo cordobés) o una ensalada de tomate con aguacate; mejor aún, prepárate un guacamole donde el triturado favorece que esas sustancias beneficiosas se liberen de las células.

2. Mezclar alimentos ricos en hierro con alimentos ricos en vitamina C
Teniendo en cuenta que sólo absorbemos un 10% del hierro que tomamos con la dieta, y que es muy frecuente tener periodos de anemia ferropénica, no viene mal una ayuda, ¿verdad? Sobre todo para absorber el hierro no hemo, de origen vegetal. Algunos ejemplos serían un buen plato de legumbres con ensalada que contenga pimiento y de postre kiwi o fresa, ricos en vitamina C.

3. Añadir canela a los postres dulces
Muy típico de recetas tan tradicionales como arroz con leche o torrijas, supone una disminución del índice glucémico o dicho de otra manera, mejora la forma en que se metaboliza el azúcar de los alimentos. Eso sí, debemos añadir una generosa cantidad de canela, al menos un cuarto de cucharilla por ración

4. Mezclar crucíferas (brócoli, coliflor, coles en general) con salsa de tomate
Resulta especialmente interesante para vosotros, chicos: ayuda a prevenir el cáncer de próstata. El licopeno del tomate y los glucosinolatos del brócoli ven aumentado su efecto protector contra este tipo de tumor cuando se toman juntos en una elaboración.

5. Batido de yogur y frutas (eso sí, casero y con fruta fresca)
Un estudio publicado en 2013 encontró que los efectos beneficiosos de los probióticos (bacterias que tomamos con las leches fermentadas como yogur y kéfir) aumentan en presencia del ácido p-cumárico, presente en muchas frutas. Este ácido de nombre tan raro refuerza la inmunidad digestiva y previene infecciones gastrointestinales.

6. Mezclar pimienta con cúrcuma, como en el curry.
La cúrcuma tiene un fitoquímico llamado curcumina, con excelentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que sin embargo se absorbe mal en el intestino. Con la piperina de la pimienta podemos mejorar esa absorción haciendo la cúrcuma más biodisponible. Además podemos potenciar ese efecto añadiendo algo de aceite o grasa.

7. Mezclar glúcidos rápidos con vinagre o zumo de cítricos
El objetivo es bajar el índice glucémico, algo que siempre se recomienda en cualquier dieta saludable. ¿Cómo? Una ensalada de patata con una cantidad generosa de vinagre o zumo de limón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *