Curiosidades y algunos mitos de tus frutas y verduras de verano favoritas

Porque el saber no ocupa lugar, hemos querido hacer esta recopilación de datos curiosos que seguramente desconocías de algunas frutas y hortalizas de verano.
La rica sandía y el socorrido calabacín todavía esconden secretos para muchos de vosotros, y nosotros, como si de expertos paparazzi se tratara, vamos a descubrirlos todos, además de desmentir algunos mitos y falsas creencias que circulan por ahí.


“Truco para cocinillas: Puedes añadir las ramas del tomate, desechando las hojas, a sopas, guisos y salsas, para dar un exquisito toque de frescura y sabor.”


CALABACÍN.
Aunque todos alucinemos con el tamaño de algunos ejemplares de calabacín, lo cierto es que el tamaño óptimo para su consumo es unos 20 cm. Si se deja crecer demasiado, almacena mucha agua y pierde ese sabor tan delicado. Así que ya sabes, como con muchas cosas de la vida, el tamaño no lo es todo… Cuéntaselo a tu frutero, por si no lo sabe, para que escoja los calabacines perfectos para ti.

SANDÍA.
Se comercializan las que pesan entre 3 y 6 kg, aunque el récord de la sandía más grande del mundo está en ¡122 kg! Las sandías sin semillas son producto de la modificación genética de las semillas, haciendo que la planta sea infértil pero sus frutos más fáciles de comer. Aunque las sandías con pepitas suelen ser más sabrosas… A gusto del consumidor.
Y para que quede claro: la sandía no engorda. Tiene un contenido en agua tan alto que el azúcar que aporta deja de ser significativa. Ninguna fruta engorda, de hecho.

MELÓN
Si te sale “apepinado”, no desesperes: te contamos (shhhh… no se lo digas a nadie) un truco para conseguir que el melón adquiera un sabor más dulce, vía Chary Serrano de www.micocinayotrascosas.com (gracias Chary)

PEPINO.
Su temperatura interior ronda los 6ºC menor que la temperatura exterior, por eso se suele usar como alivio para los ojos hinchados y cansados. Como ves, esta imagen tan recurrente en películas y dibujos animados de la rodaja de pepino sobre los ojos como truco de belleza tiene su justificación.

TOMATE.
No es quien crees. ¿Fruta u hortaliza? Para los botánicos es una fruta, puesto que crece a partir de una flor polinizada y contiene las semillas que permitirán que la planta se reproduzca. Aunque no la tomemos de postre y, desde el punto de vista alimentario, sea más usual etiquetarla como hortaliza.
El tomate, elemento indispensable en la nuestra gastronomía, no hizo acto de presencia en Europa hasta el s. XVI, traído de América por los españoles. Las primeras variedades de tomate que llegaron, pequeños y rojos (similares a los actuales cherry) hicieron desconfiar al personal durante al menos 100 años más, pues les recordaba demasiado a algunos frutos rojos propios de los bosques de entonces, con resultaban ser venenosos.
No dejes de comprar ¡YA!! el tomate de aquí, de nuestra tierra, de la Vega del Guadalquivir. Pídelo en tu frutería, es un excelente momento para tomar producto local y de temporada.
Truco para cocinillas: Puedes añadir las ramas del tomate, desechando las hojas, a sopas, guisos y salsas, para dar un exquisito toque de frescura y sabor.

CIRUELA.

Su sabor y aroma tan especiales se prestan a excelentes combinaciones culinarias, y van fenomenal en recetas muy especiadas. Clavo, canela, cardamomo, romero y jengibre son algunas de las que puedes probar sin correr riesgos: resultado garantizado.
De entre las muchas variedades de ciruela, en España triunfan la ciruela negra y la Claudia, llamada así en honor de la reina Claudia, primera esposa del rey Francisco I de Francia. De piel verde y algo amarga y pulpa amarilla dulce y refrescante, ofrecen un contraste muy interesante para que te animes a preparar todo tipo de platos con esta rica fruta de verano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *