Frutas contra la ola de calor: ¡Al rico helado!

Estamos de acuerdo en que uno de los plus del verano son los helados. Algo para disfrutar dando un paseo al atardecer, sentado en una terraza o después de un buen baño.

«Nuestra propuesta son helados naturales, con frutas como protagonistas. »


Y para contribuir a tu bienestar, vamos a darte las claves para que puedas elaborar tus propios helados en casa. Pero eso sí, nuestra propuesta son helados naturales, con frutas como protagonistas. Ricos riquísimos, pero más ligeros y saludables que los que puedas comprar, casi siempre con excesiva cantidad de grasa y azúcar. Sólo vas a necesitar una batidora de vaso potente o un robot de cocina, fruta de temporada: sandía, melón, mango, fresas, cerezas y pocos ingredientes más.

Y qué mejor manera de conseguir que tus hijos coman más fruta, tan contentos. Aquí tienes un par de recetas de helado para que te pongas a la tarea enseguida:

POLOS DE MANGO.

Estos polos cremosos de tres capas rebosan color textura y sabor. Mango, fresa y vainilla, tres sabores que contrastan muy bien.
La fresa destaca por su contenido en vitamina C, y los mangos contienen gran cantidad de betacarotenos, que después nuestro organismo transformará en vitamina A.
Para 8 polos necesitarás 1 mango cortado en dados, 8 cucharadas de miel, 300 ml de yogur natural, 300 g de fresas y 2 cucharadas de extracto de vainilla. Tritura la fruta por separado con 2 cucharadas de miel, y mezcla el yogur con el extracto de vainilla. Ahora es tan fácil como rellenar por este orden unos moldes de polo con el mango, el yogur y las fresas y congelar sucesivamente cada capa, durante aproximadamente 2 horas.

HELADO DE PLÁTANO Y CHOCOLATE.

Con el plus de fibra y potasio que aporta el plátano, este helado es súper sencillo y tiene sólo dos ingredientes. Ponte manos a la obra: corta 3 plátanos en rodajas y ponlos a congelar en una bolsa durante 3 horas. Una vez pasado este tiempo pícalos en el robot de cocina con 3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar y una cucharada de miel. Vuelve a congelarlo una hora y sírvelo en bolas.

Los orígenes. El helado es un producto delicioso y nutritivo que se puede definir como leche batida, congelada, endulzada y concentrada, consumible en diferentes sabores, formas y tamaños.
No siempre ha sido así. Los antecesores del helado que conocemos ahora se remontan miles de años, desde mezclar la nieve de las montañas con miel y frutas o con zumo de limón en algo parecido a un sorbete, pero con grandes dificultades de conservación y destinados a los estatus más altos de la sociedad.
Es en Florencia, en el siglo XVI, en la época de los Médici, donde surge el helado “moderno” que todos conocemos y apreciamos, a base de leche, nata y huevos.

Creado por los pasteleros florentinos de Catalina de Médici, este producto italiano fue llevado a Francia a la corte de Enrico II, su marido, desde donde adquirió una enorme fama en toda Europa y posteriormente en todo el mundo. De hecho, la primera heladería del mundo, Café Procope, la abrió un florentino en el año 1660 en París. Fue lugar de encuentro de lo mejorcito de la sociedad de la época, todos fascinados por lo novedoso de ese dulce.
Muchos años después, en 1846, la americana Nancy Johnson inventa la primera heladora automática, y a partir de este hecho empieza la verdadera historia del helado industrial con los resultados que todos conocemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *